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This entry was posted on junio 22, 2008 at 10:27 am and is filed under General. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de sindicación RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio.
junio 22, 2008 a las 10:33 am |
El texto que se corresponde con ese título, “¿Recuerdas la sombra de los cipreses?” se escribirá en breve. Por lo pronto, dejar asentado el origen de la palabra AZAR, que es persa, y nos viene a través del árabe, y es el mismo término en su origen que AZAHAR, y su vinculación semántica a “suerte” se debe a que en el juego de los dados, ya en los tiempos antiguos, los persas, donde había de ir el número 6, ponían una flor de azahar, algo así como nuestro “as” en los dados, representado por el punto rojo, o círculo rojo. De ahí que “(flor de) azahar” pasara a significar “suerte”. Luego, el término se lexicaliza, esto es, se gramaticaliza, como suele decirse en terminología lingüística, y ya se pasa a designar el concepto de “azar” en el sentido de “cosas inesperadas que pueden ocurrir”. Dejar algo al azar es como dejar algo a su suerte, no hacer nada por ello, ni positivo ni negativo. Y una “vida azarosa” es una vida con muchos altibajos, con grandes cambios de destino, de suertes, etc.
Manuel L Z